martes, 13 de septiembre de 2011

Las plataformas virtuales como motor de progreso

El trabajo de análisis de las plataformas, además de descubrir el modelo comunicativo y la teoría de aprendizaje implícitos en ellas, nos ayuda a adquirir nuevos conocimientos sobre un medio que hay que dominar para no quedar excluidos del proceso de construcción del conocimiento y poder participar socialmente. “Los avances tecnológicos hacen necesario que la ciudadanía adquiera continuamente unos conocimientos actualizados que le permita enfrentarse a los retos y desafíos de una sociedad en continuo cambio”. (OSUNA, 2007:7). Gracias a este dominio del medio y a la implicación personal podemos llegar a ser emerecs de este proceso constructivo, “receptores críticos a la vez que emisores creativos de los mensajes tecnológicos” (OSUNA, 2007:12).

En un momento tan convulso como el actual en el que los poderes públicos no están concienciados de la importancia de la educación e, incluso, la desprestigian, el trabajo colaborativo a través de entornos digitales puede contribuir  a contrarrestar esta situación y quizás llegar a convertirse en un motor de progreso.

Acerca de este blog

Las profesoras de esta asignatura valoran positivamente que cada uno de nosotros escribamos en los blogs sobre nuestro propio proceso de aprendizaje.

Mario Kaplún ya dijo que "se aprende al comunicar". En mi trabajo como profesor, he podido comprobar la verdad de esta afirmación. Durante años he diseñado, maquetado y programado sitios web. En muchos casos he aplicado conocimientos adquiridos de manera intuitiva. Sin embargo, he debido reflexionar de manera consciente acerca de esos conocimientos cuando he tenido que enfrentarme a un alumnado crítico y exigente, dispuesto a aprender, a preguntar, a discutir, a valorar, a relacionar ideas,...

Bajo mi punto de vista, la intención última de Sara y Sonia es ésta, expresarnos para analizar en profundidad cada uno de los conceptos que se han ido tratando en esta asignatura para, de esta manera, construir de manera individual nuestro propio conocimiento adquirido en procesos grupales.

Moodle versus Atutor

Dos de las plataformas que hemos analizado son Moodle y Atutor. Ambas son consideradas LCMS (Learning Content Management System), es decir, son plataformas virtuales orientadas a la enseñanza.

Bajo mi punto de vista, ambas permiten el aprendizaje colaborativo si se aprovechan todas las posibilidades que ofrecen: chats, foros, wiki, grupos, e-mail, diferentes opciones de edición y de participación,... Sin embargo, he encontrado diferencias que, en algún caso, me parecen muy reseñables.

Roles

Moodle ofrece la posibilidad de participar mediante gran cantidad de roles: administrador, creador de cursos, profesor, profesor sin posibilidad de editar, estudiante o invitado. Sin embargo, cada uno de los usuarios puede disponer de permisos distintos dentro de cada uno de los cursos de los que forme parte.

Atutor sólo dispone de tres roles (administrador, docente y alumno), aunque se pueden asignar numerosos privilegios muy específicos a cada usuario.

Navegación

Atutor me parece una herramienta poco intuitiva. He intentado acceder a opciones que no he sabido encontrar. Por contra, creo que en Moodle es muy fácil localizar lo que se busca de manera relativamente rápida, teniendo en cuenta la complejidad de las opciones de este tipo de plataformas.

Accesibilidad

En general, ambos LCMS son bastante accesibles. Se echa en falta que se orienten más a usuarios con ceguera. Moodle carece de atajos de teclado y Atutor los proporciona pero la información complementaria (atributo title de la etiqueta a) es errónea. Respecto al contraste de color, Moodle está totalmente orientado a usuarios con problemas de visión, mientras que Atutor ha descuidado más este punto.

Hay que recordar que el aspecto de las páginas de las plataformas se puede cambiar mediante la modificación de las hojas de estilo.

Conclusión

Si tuviera que poner en marcha un curso on-line, me decantaría por Moodle por su navegabilidad.

Autoevaluación del trabajo grupal

A lo largo de este verano hemos analizado diferentes plataformas virtuales para extraer conclusiones sobre distintos aspectos de cada una de ellas: accesibilidad, usabilidad, interactividad y, finalmente, el modelo comunicativo y la teoría del aprendizaje en que se sustentan.

Una de las premisas más importantes era la de realizar este trabajo grupal de manera colaborativa. Para lograr este objetivo había que consensuar y justificar todos y cada uno de los pasos a realizar: elección de las plataformas, selección de criterios e indicadores, análisis de los numerosos indicadores en las diez plataformas y las conclusiones finales.

El proceso requería una intensa comunicación entre los integrantes del grupo mediante las diversas posibilidades que ofrece Alf y otras herramientas externas: foros, chats, videoconferencias, e-mail,... Esta comunicación habría permitido, además, motivarnos mutuamente y fomentar el espíritu de pertenencia a un grupo con un propósito común.

Sin embargo, la realidad ha sido totalmente distinta. Nos hemos comunicado en contadas ocasiones por diferentes razones (época veraniega,...) y a través de, exclusivamente, el foro y el chat de Alf. Sólo hemos consensuado algún paso, como el de la elección de las plataformas mientras que se discutieron muy pocos puntos de la selección de criterios e indicadores.

Respecto a los datos de los análisis, cada uno de nosotros ha ido rellenando la tabla sin llegar a un acuerdo. En más de un indicador hemos escrito información contradictoria sin preocuparnos por debatir y argumentar para que eso no sucediera. Asimismo, tampoco se han discutido en profundidad las conclusiones finales.

También tengo que señalar que tres compañeros del grupo se descolgaron en algún momento del proceso.

Por tanto, mi conclusión de este trabajo final es negativa. Opino que en la mayoría de las fases cada uno de nosotros ha hecho "la guerra por su cuenta", intentando realizar las tareas de manera individual y sin tener una auténtica conciencia de grupo. No hemos construido juntos el conocimiento y no hemos trabajado de manera colaborativa. En general, no hemos aportado al grupo diferentes puntos de vista ni conocimientos procedentes de nuestra propia experiencia.

Para apoyar mis conclusiones, extraigo la siguiente información del manual de la asignatura: "las relaciones colaborativas deben tener ciertas características como la interactividad, es decir, el intercambio de opiniones y puntos de vista, la reflexión mutua y el análisis en común de temas específicos y la sincronía de la interacción, o lo que es lo mismo, que se produzcan respuestas inmediatas porque el aprendizaje colaborativo requiere de retroalimentación" (OSUNA, 2007:70).

Como las docentes del curso piden que nos pongamos nota a modo simbólico, creo que ésta sería un 2.

Antes de concluir, he de agradecer a Seyla que me facilitara a través de Dropbox un manual muy interesante en formato pdf.